En el vasto tejido del universo, todo es energía. Desde la estrella más lejana hasta el susurro de nuestras propias almas, somos parte de una danza cósmica donde la materia y la conciencia se entrelazan. En nuestra esencia, somos energía tridimensional colapsada, vibrando en frecuencias que pueden parecer densas, pero que en realidad, son simplemente manifestaciones de lo que realmente somos: «pura energía en constante transformación«.
La física cuántica nos recuerda que la energía nunca se crea ni se destruye; simplemente cambia de forma. Esto significa que, aunque nuestros cuerpos físicos puedan desvanecerse, nuestra esencia permanece eterna. La muerte no es un final, sino un cambio de frecuencia. Al igual que el agua se transforma en vapor y luego vuelve a caer como lluvia, nosotros también experimentamos esta «metamorfosis».
Así que, cuando sientas el peso del miedo a lo desconocido, recuerda… Somos seres de luz y amor, conectados por hilos invisibles que trascienden el tiempo y el espacio. Nuestra energía sigue vibrando, resonando, con aquellos que amamos, incluso cuando ya no están físicamente a nuestro lado. Permítete sentir esa conexión profunda y eterna.
Celebra la vida en todas sus formas, porque cada experiencia es una oportunidad para crecer y aprender. La vida es un viaje fascinante de transformación…
En este vasto universo donde todo es energía, nuestra esencia nunca desaparece…
Somos parte de algo infinito y hermoso… ♾️ 💖✨
@todos
Deja un comentario