No se puede trascender el dolor, sin la presencia del dolor.

El dolor emocional, es inconsciencia pura dentro del círculo vicioso de emoción y pensamiento… la emoción busca el pensamiento para justificarse, y el pensamiento busca el equilibro doloroso con la emoción, en un ciclo nefasto que pareciera interminable.

En medio de ese dolor, sacar a la luz la consciencia, el testigo que todo lo ve y que en nada interviene, es el trabajo más poderoso que existe para liberar el Ser, y colocarlo sobre el condicionamiento, especialmente aquel que conlleva sufrimiento.

Para trascender el dolor, se necesita de él, sin importar la forma que tome… desánimo, tristeza, ansiedad, ira, pánico, resentimiento, etc. …se necesita además, disposición, perseverancia, paciencia y aunque resulte difícil de aceptar, MUCHAS OPORTUNIDADES para pararse frente a él, EN CONSCIENCIA, hasta llegar a verlo con seguridad y confianza, como una energía que, aunque duele, es descabezada, herrante y está condenada a morir de inanición, por escasez de pensamiento… se trata de un trabajo serio, aspero, que requiere de práctica, voluntad y mucha disposición.

Bienaventuradas las personas que sufren, porque guardan dentro de sí un inmenso tesoro… la oportunidad de mirar el dolor a la cara, las veces que sean necesarias, para poder trascenderlo y devolverlo al lugar donde pertenece… y es que el dolor, es la puerta más directa a la libertad del Ser y a la disolución de todas las jaulas mentales… este es el mayor logro que puede alcanzar el ser humano…

…quien ha tocado el infierno con sus pies, puede alcanzar el cielo con sus manos.

Con cariño Eladio.

******************

Natharet Castellanos

Posted in

Deja un comentario