Pequeños gestos

Creo que los «pequeños» gestos nos ayudan a cambiar el mundo o por lo menos a verlo de una manera mas luminoso:

1️⃣ Hoy por la mañana iba camino a casa. En la puerta del edificio había un anuncio:

«Queridos vecinos: hoy, alrededor de las 9:20, se me perdieron 120 pesos cerca de la entrada. Si alguien los encontró, por favor llévelos al depto. 76 con Antonina Petrovna.»

Subí, toqué la puerta y le entregué el dinero. Una abuelita con delantal, apenas me vio, me abrazó y comenzó a llorar de alegría:

— Fui a comprar harina, y creo que al sacar las llaves se me cayeron los billetes…

Pero no quiso aceptar el dinero. Porque, para ese momento, ¡yo ya era la sexta (!!) persona que le llevaba los 120 pesos!

Y pensé: gente… qué hermosos son… ❤️

2️⃣ Trabajo en un café. Esta mañana un señor se acercó a la caja y dijo:

— Detrás de mí está una chica. No la conozco, pero quiero pagar su café. Dígale: “Que tenga un lindo día.”

La chica se sorprendió… y luego hizo lo mismo por el siguiente cliente. Así siguió durante cinco turnos seguidos. Una cadena de bondad que no necesita palabras.

3️⃣ Estuve muy enferma, en cama, completamente sola, sin poder levantarme y llorando de impotencia. Mi perrita estaba a mi lado con sus ojitos tristes. De pronto se fue y regresó con un hueso viejo que tenía guardado “para un día especial”. Chiara lo puso sobre mi almohada y me lo empujaba con el hocico hacia la cara:

«Tómalo. Esto ayuda.» 🐾

4️⃣ Encontré el celular viejo de mi esposo fallecido. Lo cargué. Y ahí… mensajes nuevos. Nuestra hija aún le escribe: le cuenta cómo vamos, comparte sus alegrías y preocupaciones. Tal vez eso también sea amor.

5️⃣ En la calle vi a una abuelita vendiendo una sola violeta en maceta. Me dio tanta ternura que le pagué diez veces más de lo que pedía. Con lágrimas en los ojos, la señora dijo:

— Voy corriendo a comprarle un poco de jamón a mi viejito…

A la mañana siguiente la violeta floreció. 🌸

6️⃣ Hoy hubo una tormenta terrible. En el trabajo me dijeron que alguien estaba merodeando mi coche. Salí corriendo y todo estaba como lo había dejado. Lo único diferente: alguien había tapado la ventilación del techo con una bolsa para que no se inundara el interior.

7️⃣ En la tienda se me acercó una niñita y me pidió:

— ¿Me cargas un ratito?

La levanté, pensando que quizá estaba perdida. Pero la pequeña solo me abrazó y luego dijo:

— Quería que sonrieras.

Y sí… sonreí.

💛 Hagamos pequeños gestos de bondad unos con otros.

El mundo se hace más luminoso.

Y las almas… más cálidas.

De la Red🌿

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