• NOS VEMOS EN CASA

    «PASE LO QUE PASE, NOS VEMOS EN CASA»

    Mucha gente piensa que vivir en pareja es siempre color de rosa…, pero esta es la verdadera realidad.

    Vivir con la persona que amas no es lo que todos piensan que es.

    No te levantas temprano por la mañana para desayunar juntos en la cama. No es acurrucarse en la cama juntos hasta que nos dormimos tranquilamente cada noche. No es tener siempre la casa limpia y la comida perfecta recién hecha todos los días.

    Vivir con la persona que amas es discutir por cosas simples, como quién olvidó sacar la basura…, es dormirse porque el día ha sido duro y estás agotado…, es discutir por temas financieros, es alguien que te quita las sábanas cuando duermes y te despiertas por el frío…, discutir y saltar por nada, solo por cansancio, etc.

    Pero a pesar de todo, todos los días esperas ver a esa persona con muchas ganas o te vas a casa todos los días para encontrarte con esa misma persona que sabes que te ama y se preocupa por ti.

    Te ríes en el momento en que accidentalmente hizo algo gracioso, es imitarse el uno al otro, es preparar la cena juntos mientras hablamos y hacer que sea más fácil de llevar porque ambos tuvimos un día complicado.

    Es vivir una crisis emocional y tener a alguien que con amor se sienta a tu lado y te abraza y te dice que todo estará bien, que todo irá bien… y tú lo crees.

    Es amar a esa misma persona incluso cuando te vuelve jodidamente loco y te saca de tus casillas.

    Vivir con la persona que amas es discutir por nimiedades, tontas y constantes…, pero también es tener un amor que muchas personas pasan la vida buscando. O que muchas veces intentaron arrebatarte, pero ese amor fue mas fuerte… No es perfecto y es muy difícil mantenerlo equilibrado todos los días, pero es maravilloso y lo mejor que puedes experimentar, porque si fuera fácil, que pena si fuera fácil, porque entonces, no valdría la pena.

    Por eso, cada día piensas…, PASE LO QUE PASE, NOS VEMOS EN CASA…

  • Perdona…

    🍀🌈Perdona a tu mamá y perdona a tu papá, quizá ahora no lo entiendas, pero cada vez que te lastimaron, te abandonaron, te humillaron te estaban enseñando a ser más fuerte, más independiente, te enseñaron a marcharte de donde no se te quiere más.✨

    🍀🌈Perdona a tu pareja que te engaño, quizá doliera mucho, pero te estaba enseñando a poner límites, a amarte a ti por sobre todos los demás y a serte fiel a ti misma.✨

    🍀🌈Perdona a tu compañera de trabajo, la envidiosa, la que hablo mal de ti, la que te hizo la vida imposible, ella vio en ti algo que nunca podría llegar a ser y te enseño que, incluso en tu peor momento, tu luz brilla tanto que lastima la vista de los demás.✨

    🍀🌈Perdona a tus hijas e hijos por las insolencias, las mentiras, el abandono, te estaban enseñando a soltar tus apegos y a entender que no puedes controlarlo todo, te estaban enseñando a soltar.✨

    🍀🌈Pero sobre todo perdónate a ti, por tu sobrepeso, por no ser la hija, la esposa, la madre perfecta. Perdónate por cada vez que te dejaste vencer por el miedo, perdónate por cada error, pues de no ser por ellos, no serias la persona que eres hoy, créeme, eres maravillosa.✨

    🍀🌈Tu historia es perfecta, tu vida es perfecta y aunque no lo parezca, todo ocurre para enseñarte algo, para crecer.!!!!

    Encontrado en la red.

  • 55 años…

    «Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

    Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

    Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

    Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

    Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

    «¡Papá!», respondimos, «¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!».

    Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

    «No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años».

    Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

    «Fueron 55 años… ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer».

    Hizo una pausa, y se limpió la cara. «Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo…», continuó. «Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores… Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

    Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera…».

    Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: «Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día».

    Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas».

    Tomado de la red.

  • Para mis amigas…

    Para mis amigas 

    Si las mujeres entendieran que los hombres también tienen miedos, pero sin tanto permiso para mostrarlos.

    Que hay emoción en el ruido de un motor o en el grito de un gol. Que valoran mucho más el exceso de sonrisas que tres kilos menos.

    Lo abrumador de ser el sostén económico de una familia. Lo que es tener que ser valiente, poderoso y exitoso a toda hora. Lo molestas que son las comparaciones con “el marido/novio de”.

    La necesidad que tienen de un abrazo que no siempre saben pedir. Lo difícil que es comprender lo que nunca les han enseñado. Las lágrimas que no se animan a llorar. El poder que tenemos sobre ellos.

    Que ellos también pasan noches sin dormir. Que necesitan silencio como nosotras charla. Que no andan por la vida pensando en cómo lastimarnos. Que son más débiles de lo que su altura y músculos dirían. Que sacar lo mejor o peor de ellos está en nuestras manos. Que piensan y razonan diferente pero Que sienten muy parecido. Que demuestran sentimientos como pueden o como aprendieron.

    Si las mujeres entendiésemos todo esto, si lográsemos mirar más allá de algunos olvidos, si nos diéramos cuenta de que no hay todos o ninguno, si pudiésemos sentir que para ellos la mejor demostración de amor es habernos elegido, si las mujeres bajáramos un poquito la guardia, los reproches y tantos reclamos, si pudiéramos incrementar las sonrisas, los brindis y la picardía y si los dejáramos hacer sin tanto mandato ni expectativa, comprenderíamos que somos lo que le da sentido a sus vidas. Como mujeres, novias, madres, hijas, hermanas o amigas de una que eligió.💕

    Anónimo_

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • Mamá y Papá estaban mirando la televisión cuando Mamá dijo «estoy cansada, es tarde, me voy a la cama».

    Puso en remojo los garbanzos, sacó la carne del congelador para la cena del día siguiente, controló si quedaban bastantes cereales, llenó el azucarero, puso las cucharitas y los platos del desayuno en la mesa y dejó preparada la cafetera.

    Puso la ropa húmeda en la secadora y cosió un botón. Recogió los juguetes desparramados por el salón, puso a cargar el teléfono. Regó las plantas,ató la bolsa de basura y tendió una toalla. Bostezó, se desperezó y se fue al dormitorio.

    Se paró un momento para escribir una nota a la maestra, preparó el dinero para la excursión del niño y cogió un libro que estaba debajo de la silla. Mamá a continuación se lavó la cara, se puso crema y se lavó los dientes.

    Papá gritó: no estabas yendo a la cama..

    «Estoy yendo», dijo ella.

    Puso un poco de agua en el bebedero del perro. Cerró la puerta con llave y apagó la luz de la entrada.

    Dio una ojeada a los niños, les apagó las luces y la televisión y recogió una camiseta y unos calcetines tirados en el suelo echándolos a la cesta de ropa sucia. Habló con uno de los niños que estaba todavía haciendo los deberes. En su habitación puso el despertador, preparó la ropa para el día siguiente, ordenó mínimamente el zapatero.

    Añadió tres cosas a la lista de las cosas urgentes.

    En ese momento, Papá apagó la televisión y anunció «me voy a la cama». 

    Y lo hizo, sin otros pensamientos. ¿Nada extraordinario?.

    ¿Por qué las mujeres viven más tiempo?.

    • Porque están hechas para los largos recorridos (y no se pueden morir antes, tienen demasiadas cosas que hacer).

    Este mensaje es para mujeres fenomenales a las que hay que apreciar y para algunos hombres que tengan la inteligencia de apreciarlo.

    Tomado de la red.

  • PALABRAS QUE DUELEN

    «No te van a querer ni los perros», era la frase que ella siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía el pellizcón, y después, como de remate, esta frase punzante, aguda. Seguramente, si le preguntan, ella los educó con amor. Y en nombre del amor, dijo frases como estas…

    «¿Quién quiere otro choripán?», preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. «¿Quién quiere otro choripán?», insistió. «Vos no, mi amor, que estás muy gorda», fue la frase que disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche.

    «Vamos, no seas mariquita», le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la pileta porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. «Mariquita, mariquita», le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.)

    «Sos un elefante dentro de la clase», le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año del secundario. Ella venía de un primario impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando –terapia mediante– descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase.

    El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. «Tu culo me tapa todo el sol», fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar.

    Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases de mierda. No importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí… rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las cuentas, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recuerdas mal… Entonces descubrís la crudeza de esas palabras.

    Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacas uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te haces un sana, sana, colita de rana y descubrís que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá del tamaño de nuestro culo, de nadar y gritar: «Tengo frío, tráeme una toalla», de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros…

    Tratemos de pensar antes de hablar… ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen… No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo… PENSEMOS ANTES DE HABLAR… TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZÓN DE LOS QUE MAS AMAMOS…

    «PALABRAS DE AMOR, ALEGRAN EL CORAZÓN»…

    (Desconozco autor…)

  • YA SOY AMOR

    Una vez alguien me dijo que el verdadero Amor esta en la propia Esencia. Que no se busca, ni es necesario sufrirlo, por que el solo esta dormido esperando a SER despertado con las experiencias de la vida. Una vez alguien me dijo que nada podía evitar el AMOR una vez este se manifestara, que ese día llega y que es una bendición en el camino. Que lo usara, lo compartiera y lo disfrutara, por que es el arma mas poderosa para salvar el Planeta y a la vez sanar el Alma. Una vez alguien me dijo que existían muchas maneras de AMAR, que el Amor es parte del todo y que cualquier cosa nacida en su nombre, es la belleza viva que emana de ti, desde los confines del Universo.

    Una vez alguien me dijo que Amar era urgente, que SOY una con el todo, con el Cielo, con la Tierra, con la Flor…  que YA SOY AMOR.

    AQUÍ Y AHORA, eternamente

    Soy

    Mills 

    Gratitud infinita ❤️

  • ¿DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD?  (Cuentos Infantiles para leer)

    Había una vez una Araña llamada Poly la cual vivía en un obscuro rincón de abandonado de un  castillo, Poly  además de ser trabajadora  era demasiado codiciosa,

    Poly se pasaba trabajando noche y día sin descanso, tejía su telaraña para extraer hilo de seda que después vendía, y enseguida guardaba sus monedas en un baúl,

    Poly contaba su ahorrado todos los días para que no le faltase ninguna peseta, realmente siempre vivía preocupada pensando qué no fuesen a pillar sus monedas, mucho menos estaba dispuesta a prestar o compartir con nadie la compensación de su esfuerzo. 

    __  ¡Éste tesoro es mío!__ Se dijo Poly acariciando el baúl.

    Cierto día, mientras Poly trabajaba puso especial atención a las notas interpretadas por  su vecino Pit Grillo quien cantaba  todos los días, parecía ser muy feliz. 

    __ La vida es muy bonitaaa, si sabes vivirla la, la, la, la, soy feliz, feliz  la, la __ Cantaba  Pit Grillo 

    Las melodías que expresaban   Pit Grillo hablaban de felicidad, entonces Poly se puso a pensar. .

    ___ ¿Trabajar es felicidad? ¿Monedas es felicidad?___ Se preguntó Poly.

    La Araña Poly durante toda su vida se  había dedicado a trabajar sin descanso, porque tenía la idea que entre más pesetas acumulaba más grande sería  su felicidad, pero no había visto pasar la felicidad por su vida, incluso había sentido soledad, tristeza desamor hasta cansancio pero no había conocido la  felicidad, quizá Pit Grillo sabía de qué modo tener felicidad o dónde  encontrarla,  ella quería ser  feliz.

    Detuvo su trabajo por un momento porqué  estaba interesada en descubrir dónde estaba la felicidad.

    __ Pit Grillo por su manera de cantar me imagino que  usted ha encontrado la felicidad  ¿Podría decirme dónde está la felicidad?__ Preguntó  Poly Araña 

    __ Querida Poly, la felicidad es una sincronía de la mente con las emociones,  la felicidad está en tu interior, es un estado de ánimo  propio, la felicidad no la encontrarás en nada, ni en nadie porque la felicidad es una emoción que solo depende de tu voluntad y de nadie mas, solo tú decides si quieres ser feliz, solo depende de ti trabajar tus emociones, así como prestar atención a tus ideas, solo depende de ti liberar lo que no te es útil y entonces, dejarás espacio para que entre la felicidad __ Indicó  Pit Grillo 

    Pit Grillo continuaba hablando mientras Poly Araña escuchaba con  mucha atención su interesante descripción.

    __ La felicidad es un sentimiento que debemos saber vivir y disfrutar, no está en las posesiones materiales  o cosas  externas, no está en  el trabajo, no está en las pesetas, y mucho menos será felicidad si estás cuidando de qué algún ventajoso te  las pillen, eso no es felicidad porque la felicidad no depende de nada o de alguien en especial,  piensa esto ¿Qué sucedería si el trabajo o las pesetas se terminan ? O ¿Si los demás se van?  Entonces quiere decir que  ¿Para ti también se irá la felicidad?  No verdad,  porque la felicidad no es momentánea, la felicidad estará presente cuando conoces tus cualidades y las pones en práctica, cuando tienes propósitos y los alcanzas te da satisfacción porque son tuyos, fuera de eso no pertenece a la felicidad,  solo se trataba  un espejismo.

     La felicidad es hacer lo que más nos gusta y  divierte, la felicidad ser uno mismo y sin importar los juicios que hacen los demás __ Enfatizó Pit Grillo 

    __ Realmente vivía muy equivocada, desde hoy disfrutaré la vida tal y como es, sin prejuicios, sin prisa, sin acumular cosas innecesarias, desde hoy daré prioridad a mis sentimientos, y correspondería a quienes sienten aprecio por mí __. Agregó  Poly  Araña. 

    Poly Araña había vivido durante mucho tiempo fuera de su realidad, pero comprendió que  debía dar importancia a su vida porque siempre era un buen momento para recuperar momentos perdidos. Pues la felicidad  se encontraba  tan cercana y no tan lejana como pensaba, estaba en simples detalles que diariamente pasaba  desapercibidos.

     Desde ese momento salió del.obscuro rincón para dedicarse a ser feliz porque lo merecía. Vivió muchos años compartiendo su felicidad con Pit Grillo su cantor favorito.

                                      FIN 

    Autora: Amparo Martí.  🇲🇽

    TE Contare UN Cuento, Amparo Martí. 

    H. Matamoros, Tamaulipas, México 🇲🇽🇲🇽🇲🇽

  • Saludos amigos, mi nombre es Ariel y les voy a contar mi segundo relato que no fue algo extraño sino todo lo contrario.

    Esto me sucedió en el año 2002 ( época del corralito ) me levanté esa mañana para ir a trabajar pensando que tenía que terminar un trabajo de pintura que era lo único que en ese momento tenía para mantenerme.

    En esa época tenía una motocicleta pero casi que no la usaba porque era tan mala la situación económica del país, que trataba de ahorrar hasta el combustible, así que me iba a trabajar caminando ya que más o menos me quedaba unas 30 cuadras. 

    Salí de mi domicilio y mi madre me comenta que en acción social entregaban una caja de comestible a los que estaban desocupados o con poco trabajo  ( hasta el día de hoy soy reacio a los políticos ) pero decidí llegarme igual.

    Cuando iba llegando a acción social, para el transporte público a lado mío, miro y veo una abuelita de más o menos 80 años  queriendo bajar del colectivo. 

    Rápidamente me llegó y le digo: ¿le ayudo abuela ? 

    La abuela con una sonrisa me dice:

    Bueno hijo, la acerco a la vereda y le preguntó ¿hacia dónde va abuela ?

    Ella me contesta a acción social, vamos la acompaño yo también voy para ahí..

    Le extiendo mi brazo y comenzamos a caminar y me doy cuenta que caminaba muy lentamente…

    Le pregunté si tenía algún problema. Me contesta que tenía artrosis en las piernas, Me contó que vivía solita.

    Desde la vereda a acción social había como 70 metros.

    Llegamos, abro la puerta y era un mundo de gente. Entonces le digo: abuela yo acá no me quedo, no se que quiere hacer usted ?. Y me responde que tampoco quería quedarse y que si la podía acompañar hasta la parada del ómnibus.

    Regresamos al lugar muy lentamente, siempre ella agarrada de mi brazo.

    Llegamos al lugar y me dice : 

    -Hijo no me acompañarías hasta la oficina de Telecom quiero recargar mi celular, -lo pensé porque donde estábamos había una distancia de 200 metros sabiendo las limitaciones de la abuela.

    Pero dije vamos abuela no hay problema, mientras caminábamos me contaba de su vida sus hijos, de donde era. Llegamos al local de Telecom y la abuela saca su celular Nokia de los primeros que tenían tapa y antena, le pregunta al vendedor si tenía tarjeta para ese teléfono. 

    El vendedor le contesta que no, pero el que tenía era el del negocio del frente en diagonal ( unos 70 metros). Entonces le digo: abuela quiere darme la plata yo me cruzo y le compro la tarjeta?. Ella me mira y me dice: hijo, ¿me acompaña?.

    Bueno vamos abuela sin dudarlo , cruzamos la calle y entramos al local. La abuela le dice al vendedor si tiene tarjeta para ese teléfono. ¿Me lo puede cargar ?.- El vendedor responde, no abuela, ese no lo sé cargar pero el que se lo puede cargar es el de enfrente ( Telecom ) 

    En ese momento mire para todos lados, y pensé si me estarán tomando el pelo. La abuela me mira y me vuelve a decir: ¿me acompaña hijo?. -Bueno abuela, cruzamos al local y le cargan el teléfono.

    Solo espere que me dijera que la llevara dónde la encontré, y así fue, ya estaba con ella no podía abandonarla, así que emprendimos viaje lento pero muy satisfactorio con la abuela porque hablábamos de todo. Llegamos a la parada del transporte y lo que me sucedió no lo voy a olvidar en mi vida: La siento a la abuela en la garita y me dice – Venga hijo deme un beso.. – acerqué mi cara, me tomo con las dos manos, me dió un beso en la frente, me hace la señal de la cruz y me da las  gracias por mi paciencia, por ser noble y me dice:

    A partir de hoy nunca más te faltará trabajo 

    Gracias le respondí a la abuela, y comencé a caminar hacia el trabajo pensando en esa abuelita lo lindo que la habíamos pasado , me hizo recordar mucho a mi abuela y con mis ojos con algunas lágrimas.

    Ya eran las 14 h y había terminado de hacer mi trabajo, el que me había contratado me paga, y regreso a mi casa pensando que ya no tenía más trabajo. Con lo que había cobrado daba para pagar deudas y alimentos, pero poco mas.

    Venía cruzando el centro de Carlos Paz es donde nací. Sale de un negocio un señor que lo había conocido unos años atrás, me reconoce, me saluda con un abrazo y me dice:

     Ariel ¿cómo estás, tantos años, que es de tu vida?. Yo también me alegre de verlo, y le comenté que estaba trabajando pero que ya se había acabado, me dice déjame un teléfono creo que tengo algo para hacer. Y así fue, a la tarde me llamó. Desde entonces gracias a Dios y a ese ángel que nunca más vi, el trabajo nunca más me faltó..

    Siempre digo esa mujer o ángel  iluminó mi camino

    Espero que les haya gustado mi relato las cosas bellas también existen saludos.

    Tomado de la Web.

  • ¿Libros?. ¿Para qué?

    Una lección de vida…

    He leído muchos libros, pero me he olvidado de la mayoría. Pero entonces, ¿Cuál es el propósito de la lectura…? Pregunto un alumno a su Maestro.

    El Maestro no respondió en ese momento. Sin embargo, después de unos días, mientras él y el joven alumno estaban sentados cerca de un río, dijo que tenía sed y le pidió al niño que le trajera un poco de agua con un colador viejo y sucio que había en el suelo. El alumno se sobresaltó, porque sabía que era un pedido sin lógica. Sin embargo, no pudo contradecir a su Maestro y, habiendo tomado el cedazo (o colador), comenzó a realizar esta absurda tarea. Cada vez que sumergía el colador en el río para traer un poco de agua para llevar a su Maestro, ni siquiera podía dar un paso hacia él, ya que no quedaba ni una gota en el colador. Lo intentó y lo intentó decenas de veces pero, por mucho que trató de correr más rápido desde la orilla hasta su Maestro, el agua siguió pasando por todos los agujeros del tamiz y se perdió en el camino. Agotado, se sentó junto al Maestro y dijo: “No puedo conseguir agua con ese colador. Perdóname Maestro, es imposible y he fallado en mi tarea ”. “No – respondió el anciano sonriendo – no has fallado. Mira el colador, ahora brilla, está limpio, está como nuevo. El agua, que se filtra por sus agujeros, la ha limpiado “. “Cuando lees libros – prosiguió el viejo Maestro – eres como un colador y ellos son como agua de río. No importa si no puedes guardar en tu memoria toda el agua que dejan fluir en ti, porque los libros, sin embargo, con sus ideas, emociones, sentimientos, conocimientos, la verdad que encontrarás entre las páginas, limpiarán tu mente y espíritu, y te convertirán en una persona mejor y renovada. Este es el propósito de la lectura.

    FELIZ DIA  DEL MAESTRO 👩‍🏫

    #diadelmaestro  #15deMayo