Hoy me encontré con una frase que me hizo detenerlo todo por un momento para reflexionar:
«La juventud se otorga a la mayoría, pero la vejez… solo a los elegidos.»
Y cuánta razón tiene.
No todos llegan. No todos resisten las tormentas. No todos aprenden de sus caídas, ni todos logran sanar. No todos tienen la fuerza para levantarse una vez más cuando la vida los derrumba.
Llegar a la vejez no es una simple cuestión de suerte o de que pasen los años en el calendario.
Es el resultado de batallas ganadas en absoluto silencio, de llevar con orgullo cicatrices que ya no te avergüenzan y, sobre todo, de mantener un corazón que a pesar de los golpes sigue siendo inmensamente agradecido.
Por eso, hoy te invito a recordar esto:
Disfruta tu edad. Honra tu historia. Agradece cada día.
Porque cumplir años no es solo hacerse mayor… es un privilegio. Es un verdadero milagro.
Por eso siempre repito y defenderé mi lema:
«Quiero morir joven… pero a una edad muy avanzada».
O lo que es casi lo mismo:
«no le temo a la muerte… pero no tengo ninguna prisa». esto lo digo yo
De la red

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