¡Como ruge el aire Juan!
¡Cuanto granizo golpea!
¡Cuanto relámpago y trueno!
Aguanta Juan que esta cerca
la calma que ha de venir,
cuando pase esta tormenta.
Timonel, al timón de la barca
hecha de leñas encendidas,
no te arredre la tormenta,
sigue raudo tu destino,
alla donde no hay esperas
y el espacio es infinito.
El Padre te esta esperando
con la puerta grande abierta,
para sentarte en un trono
junto a él de los mas cerca,
porque has cubierto del todo,
la misión encomendada.
Cuando en la lumbre del fuego
se quema la leña seca,
se prende la hojarasca
avivando llamas nuevas,
dando calor y energía
a los que estamos mas cerca.
Que la misión de la leña
es aportar energía,
no podrirse en el campo,
sobre la tierra baldía.
Igual que la leña seca
por el fuego consumida,
no te has podrido en barbecho,
nos has dado tu energía.
Nos has regalado Amor,
nos has dado compañía,
como vivir cada día,
para no pudrirse en el campo
sobre la tierra baldía.
No quiero ser barranco,
ni risco, ni grama suelta,
no quiero ser barbecho
hollado de leña seca.
Quiero ser alberca grande,
la que tiene agua fresca.
Quiero ser huerto verde
que alimenta al que lo siembra.
Enseñame amigo Juan
como cumplir en la tierra,
como dar frutos de Amor,
de amistad y paciencia.
como convertirme en llama
cuando llegue mi tormenta.
Tu labor aquí en la tierra
te será recompensada,
se acaba tu primavera,
el verano te llama.
El solsticio de la vida
el Padre te lo regala.
Juan que no está el estío,
que te está llegando el alba.
Al igual que a la leña seca
cuando se convierte en llama.
Benja (A un amigo).

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