De una madre…

Querido Santa:

Te escribo esta carta con una crayola roja que mis hijos dejaron, en el reverso de un recibo que tengo que pagar, durante una clase en línea de ellos…  pues quien sabe cuándo volveré a tener un poco de tiempo libre en los próximos 20 años…

Creo que he sido una buena madre durante todo el año. He corregido, alimentado, llevado, traído y cuidado a mis hijos cada vez que lo han necesitado. 

He visitado en infinidad de ocasiones sus escuelas, tiendas y super mercados por ellos… y he visto sus películas muchas más veces de las que he visitado al estilista. 

He forrado libros, he hecho vestidos para muñecas, reparado juguetes, limpiando manchas en ropa y paredes cientos de veces. También he vestido calaveritas de halloween, preparado «n» bolsitas de dulces y elaborado algunas piñatas, sin dejar pasar que éste año adopté muchas profesiones y oficios: asistente, maestra, niñera, cocinera, repostera, estilista, enfermera, carpintera y hasta electricista…

Pensaba que quizás, ya que no te he pedido nada en los últimos años, esta Navidad podrías traerme porfa algunas cositas. 

Aquí tienes mis deseos:

Me gustarían una nueva cabeza que no doliera tanto y unos brazos delgados pero que fueran lo suficientemente fuertes como para apartar a mis hijos de malas compañías.

También quisiera una linda cabellera, ya que en algún lado perdí la mitad de la que tenía, por ahí del séptimo mes de embarazo de mi ultimo embarazo… (Mis hijos al parecer salieron con el doble, creo que parte es mío jajaja).

En el aspecto práctico, quisiera un muñeco que hable y diga, «Sí, Mamá» para ayudarme en mi autoestima como madre, junto con tres jeans que me hagan ver bonita y sean cómodos, ahhh  y  se abrochen con facilidad.

También me gustaría una grabación de monjes tibetanos cantando «Lávateeee los dientes» y «Levántenseeeee en éste momentoooo» ya que mi voz parece estar fuera del alcance auditivo de mis hijos y puede ser escuchada sólo por los vecinos.

Sería maravilloso si hicieras que dejaran los berrinches y recogieran su cuarto sin necesidad de que mi cara cambie tanto de color.

Si fuera tarde para encontrar todo esto, quisiera al menos el tiempo suficiente para cepillarme los dientes y peinarme en la misma mañana, o el lujo de sentarme y comer tranquila la comida caliente.

¿Sería demasiado pedir que pudiéramos llamar «verdura» a los chetos? Me ayudaría a tener la conciencia en paz con respecto a la alimentación.

Bueno Santa, el timbre de la voz de mis hijos me indica que terminó mi tiempo. Quizá mis hijos querrán que les devuelva su crayola. 

Que tengas buen viaje y recuerda limpiar tus botas antes de entrar… a este bendito piso se le nota toda la suciedad. Puedes comerte las galletas que te dejamos en la mesa, pero cuidado con dejar migas.

Con cariño!!!

PD: ¡Ah!… otra cosa, puedes anular todos mis deseos con tal de que hagas que mis hijos crezcan feliz, sanos y se conviertan en una persona exitosa y de bien.

Una última petición: ¿¿¿habrá manera de que no crezcan tan rápido??? Por favor

Créditos a quien corresponda_

#5MinutosdeReflexionypensamiento

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