• Hombre rico

    «El hombre más rico del mundo»

    Alguien le preguntó al hombre más rico del mundo,  «¿Hay alguien más rico que tú en el mundo?»

    Respondió: «Sí, hay una persona que es más rica que yo».

    Luego narró una historia.

    Fue durante el tiempo en que no era rico ni famoso. Estaba en el aeropuerto de Nueva York cuando vi a un vendedor de periódicos. Quería comprar un periódico, y al tenerlo en mis manos descubrí que no tenía suficiente cambio. Entonces dejé la idea de comprar y se lo devolví al vendedor. Le dije que no tenía el cambio.

    El vendedor dijo: «Te estoy dando esto gratis».

    Ante su insistencia, tomé el periódico.

    Casualmente, después de 2 a 3 meses, aterricé en el mismo aeropuerto y nuevamente me faltaba el cambio para un periódico. El vendedor me ofreció el periódico nuevamente. Me negué y le dije que no podía aceptarlo porque en esa ocasión tampoco tenía un cambio.

    Él dijo: «Puedes tomarlo, estoy compartiendo esto de mis ganancias, no estaré perdiendo». Tomé el periódico.

    Después de 19 años me hice famoso y conocido por la gente. De repente me acordé de ese vendedor. Comencé a buscarlo y después de aproximadamente 1 mes y medio de búsqueda lo encontré.

    Le pregunté: «¿Me conoces?»

    Él dijo: «Sí

    Le pregunté de nuevo: «¿Recuerdas una vez que me diste el periódico gratis?»

    El vendedor dijo: “Sí, lo recuerdo, te lo di dos veces».

    Le dije:»Quiero pagar la ayuda que me diste esas dos veces. Lo que quieras en tu vida, dime, lo cumpliré».

    El vendedor dijo: «Señor, ¿no cree usted que al hacerlo no podrá igualar mi ayuda?»

    ¿Pregunté por qué?»

    Él dijo: “Te ayudé cuando era un pobre vendedor de periódicos y ahora estás tratando de ayudarme cuando te has convertido en el hombre más rico del mundo.

    ¿Cómo puede tu ayuda igualar la mía?»

    Ese día me di cuenta de que el vendedor de periódicos era más rico que yo porque no esperó para hacerse rico para ayudar a alguien.

    La gente necesita entender que los verdaderamente ricos son aquellos que poseen un corazón rico, en lugar de mucho dinero. Es realmente importante tener un corazón rico para ayudar a los demás.

    Pienso que es muy fácil dar cuando nos sobra, lo difícil es estar presentes, aún sin tener mucho para dar.

    ¡Practica la compasión! 

    Hermosa lectura..🌟

    Sí sabes el nombre del autor, dímelo.

    ÁnGela Yóllotl Quetzalli.❤️‍🔥

  • DESIDERATA

    DESIDERATA

       Un poema inspirador convertido en símbolo de la paz

    Desiderata es una locución latina que significa «cosas deseadas». Bajo este título, Max Ehrmann escribió un bello poema que es un auténtico manual de vida para encontrar la felicidad. El autor lo registró en 1927 y su mujer lo publicó de forma póstuma en 1948 dentro de la recopilación «Desiderata of Happiness».

    Sin embargo, Max Ehrmann dio permiso para la reproducción de su poema sin Copyright en varias ocasiones y este corrió de mano en mano hasta perderse la pista de su autor original. Se cree que su primer momento de popularidad fue durante la II Guerra Mundial y que llegó incluso a los soldados del conflicto.

    El segundo punto de popularidad generó también uno de los mayores equívocos con la obra. Un reverendo de Baltimore repartió centenares de copias a finales de los 1950s en su parroquia, Saint Paul, añadiendo la fecha de su fundación, 1692. Esto produjo que en ocasiones se atribuyera la obra a esa fecha.

    La época hippie fue el tercer y quizá máximo momento de fama del poema de Ehrmann. Los versos corrían en cuartillas, folios y pósters y se entregaban como deseo de buena voluntad para que todas las personas alcanzaran la paz.

    Tanto fue el éxito que Les Crane, locutor de radio y televisión, grabó un single recitando el poema sobre un ambiente musical de psicodelia. No solo llegó a los Top 100 en 1971, sino que Les Crane se alzó con un Grammy en la categoría Best Spoken Word.

    Con los años, se consiguió aclarar la autoría de la obra y los descendientes de Ehrmann recibieron parte de los beneficios generados, pero también se decidió que pasara a ser considerada de dominio público.

    Actores como Morgan Freeman y Leonard Nimoy, así como políticos como Adlai Stevenson II (candidato a la presidencia de EE.UU. en dos ocasiones) y el Primer Ministro canadiense Pierre Trudeau, padre del actual dirigente, son algunas de las personas inspiradas por Desiderata.

    Para que puedas disfrutar y valorar el poema por tu cuenta, lo reproducimos a continuación:

    «Camina plácido entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.

    En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.

    Enuncia tu verdad de una manera serena y clara, y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia historia.

    Evita a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu.

    Si te comparas con los demás, te volverás vano o amargado pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

    Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.

    Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

    Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños.

    Pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe, hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales, la vida está llena de heroísmo.

    Sé tú mismo, y en especial no finjas el afecto, y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba.

    Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud.

    Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja de las adversidades repentinas, mas no te agotes con pensamientos oscuros, muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

    Más allá de una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.

    Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, indudablemente el universo marcha como debiera.

    Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.

    Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso.

    Sé alegre.

    Esfuérzate por ser feliz.

    Tomado de la RED.
  • Merlín y el amor

    EL AMOR» EXPLICADO POR  MERLÍN 🧙‍♂️

    “El amor, como ustedes los mortales lo definen, está condenado a desvanecerse y perecer”, decía Merlín. “Lo que ustedes llaman amor va y viene. Pasa de un objeto de deseo a otro. Se convierte prontamente en odio si el deseo no se cumple.

     EL VERDADERO AMOR no puede cambiar, no tiene nada que ver con un objeto y no puede transformarse en otra emoción, puesto que, para comenzar, NO ES UNA EMOCIÓN ”.

    Si descartamos todos los tipos falsos o superficiales de amor, ¿qué nos queda? Podemos vislumbrar la respuesta cuando nos aceptamos a nosotros mismos. Puesto que es una fuerza interior, el amor se percibe primero adentro, dirigido hacia nosotros mismos.

    “Los mortales viven ansiosos, inquietos y angustiados con el amor”, dijo Merlín. 

    “Si no pueden poseer al objeto de su amor, sienten que van a morir. Pero el amor no puede producir inquietud, no el verdadero amor, porque éste nunca busca salir. 

    EL SER AMADO MÁS DESEADO ES UNA EXTENSIÓN DE TI MISMO.

    El amor que piensas obtener de otra persona saca a flote una limitación de tu propia consciencia. Para un mago, todas las formas de amor provienen del yo”.

    «CONFUNDES el YO con el EGO, cuando en REALIDAD el YO es ESPÍRITU ”  replicó Merlín.

     “El egoísmo viene del ego, el cual siempre desea poseer, controlar y dominar. Cuando el ego dice: «Te amo porque eres mío», está haciendo un planteamiento de dominio y posesión, no de amor. Quienes han aprendido a amar realmente, se han deshecho primero del egoísmo. Sólo entonces comienza una experiencia completamente diferente”.

    “¿Y cómo es esa experiencia?”, preguntó Arturo. “¿La conoceré algún día?”

    “Un día, cuando hayas superado ésta fiebre de ansiedad, verás una pequeña luz en tu corazón. Al principio será apenas una chispa, después la llama de una vela y finalmente una hoguera gigantesca. Entonces despertarás y la llama devorará al Sol, a la Luna y a las estrellas. En ese momento no habrá otra cosa que amor en el cosmos, aunque todo estará aún DENTRO DE TU PROPIO CORAZÓN ”.

    -Merlin-

    #magomerlin #magia #amor #corazon #amorpuro #lamagiadelamor #universo #emociones #alquimia #gentevitalgroup #Venezuela #americalatina

  • ¡NOBLEZA HUMANA!

    Quiero compartir con ustedes una historia que quizás pocos conocen, entre dos de los tres grandes tenores del mundo -Luciano Pavarotti, Plácido Domingo y José Carreras- que emocionaron al universo cantando juntos.

    Hasta los que no han visitado a España, saben de la rivalidad que existía entre los catalanes y los madrileños, ya que los catalanes luchaban por su autonomía en una España dominada por Madrid.

    Sucede que Placido Domingo es madrileño y José Carreras catalán. Por cuestiones políticas, en 1984, Carreras y Domingo se enemistaron a tal punto que cuando lo contrataban para cantar, ambos hacían constar en sus contratos que sólo se presentarían en el espectáculo si el adversario no era invitado.

    En 1987, al tenor José Carreras le sorprendió un enemigo mucho más fuerte que su rival Plácido Domingo. Le diagnosticaron una terrible leucemia. Su lucha contra el cáncer fue muy terrible. Se sometió a varios tratamientos además del autotransplante de médula ósea y un cambio de sangre que lo obligaba a viajar una vez por mes a los Estados Unidos. En estas condiciones no podía trabajar y a pesar de ser dueño de una gran fortuna, los altos costos de los viajes y del tratamiento debilitaron sus finanzas. Cuando no tuvo más condiciones financieras tomó conocimiento de la existencia de una Fundación en Madrid, cuya única finalidad era apoyar a personas con tratamiento de leucémicos.

    Con el apoyo de la Fundación “Hermosa”, el cantor José Carreras venció a la enfermedad y volvió a los escenarios a cantar, recibió nuevamente altos contratos, y trató de asociarse a la Fundación. Al leer sus estatutos descubrió que el fundador y presidente de la Institución, era Plácido Domingo. Además se enteró, que éste había creado la entidad, en principio para atenderlo y que prefirió mantenerse en el anonimato para que no se fuera a sentir humillado por aceptar ayuda de su “enemigo”.

    Pero lo más conmovedor fue el encuentro de los dos… Sorprendiendo a Plácido en una de sus presentaciones en Madrid, José Carreras interrumpió el espectáculo y humildemente se arrodilló a sus pies, le pidió disculpas y le agradeció públicamente. Plácido lo ayudó a levantarse y con un fuerte abrazo sellaron el inicio de una gran amistad para siempre.

    En una entrevista le preguntaron a Plácido Domingo, por qué había creado la Fundación «HERMOSA» en un momento en que, además de beneficiar a un «enemigo», había ayudado al único artista que podría hacerle competencia. Su respuesta fue corta y definitiva:» Porque no se puede perder una voz como esa «

    Este acontecimiento de Plácido Domingo y José Carreras nos deja una gran enseñanza, de que no importa cuán poderosos, famosos o millonarios seamos la vida nos puede sorprender en cualquier momento y tener que necesitar la mano solidaria hasta de nuestro más acérrimo enemigo, también debe servirnos de ejemplo e inspiración y saber que en las dificultades hay que ayudar a las personas sin importar que sea contrario o competidor nuestro.

    En definitiva nada de lo que tenemos se va con nosotros cuando Dios nos mande a buscar, porque del polvo venimos y al polvo volveremos. Que lo más admirable del hombre no es el ego sino la nobleza de él.

    Por: Salvador Holguin – Música, Cine y Arte

  • Arriésgate

    El corazón aprende a través de la experiencia, a veces el corazón se tiene que apostar, para poder vivir una vida plena, llena de pasión.

    Eso a veces implica arriesgar, a perder, a salir lastimado…pero bien dice Rumi, es por la herida por donde entra la luz. 

    Si no nos arriesgamos en la vida, poco podremos lograr. No estoy hablando solo de amor de pareja, el corazón se arriesga para cumplir sueños, para romper moldes, tradiciones y creencias, que quizás nos enseñaron nuestros padres y abuelos, pero que ya no resuenan más en nosotros, y así poder hacer lo que realmente amamos y ser nosotros mismos en nuestra más grande expresión.

    Es mejor tomar un riesgo, que perdernos de la magia.

    Siente el miedo, y apuesta…por ese trabajo nuevo, por ese sueño de aprender a tocar algún instrumento, clase de baile, cocina o por aprender una nueva actividad, por esa amistad, por ese amor…ve con todo. Nadie te quitará la magia de ese momento!!

    Créditos a quien corresponde _

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • AJEDREZ CON LA MUERTE

    «AJEDREZ CON LA MUERTE.»

    Era una noche fría y oscura, Daniel bebía un café sentado en su sillón favorito, en la sala de su casa. Su familia dormía y el reflexionaba tantas cosas que perdió la noción del tiempo. Eran las tres de la mañana, llevó su tasa vacía al lavaplatos y abrió el refrigerador para prepararse un refrigerio.

    Cuando cerró la puerta vio junto a él una figura muy conocida, pero nada preciada. La espectral imagen le arrebató el hambre en un instante. El ente lo miró fijamente y le dijo con voz tenue:

    – ¿Sabes a que he venido?

    Daniel asintió con la cabeza y dijo:

    – Si, lo sé. Ya es hora.

    La muerte confundida le preguntó a su víctima:

    – ¿No vas a llorar? Todos lo hacen, se arrodillan y suplican, juran que serán mejores, ruegan por una oportunidad. ¿Tú por qué no?

    Temeroso, y aún con un nudo en la garganta, Daniel le respondió: 

    – ¿De qué sirve? Nunca me darás otra oportunidad, tu solo haces tu trabajo.

    – Cierto, solo hago mi trabajo. Asintió la muerte.

    – ¿Puedo despedirme de mi familia? Pidió Daniel con la ligera esperanza de recibir un si.

    – Tú has dicho que sólo hago mi trabajo, yo no decido la hora ni el lugar, mucho menos los detalles, lo siento mucho, dijo la muerte.

    – No tienes porque disculparte, así es esto. Mencionó Daniel.

    – Poca gente piensa en su familia en la vida, pero al llegar este momento todos piden lo mismo. Le contesto la muerte.

    – No lo entiendes dijo Daniel con tono de reproche, yo perdí a mi padre cuando tenía 15 años y mi sufrimiento fue grande, pero mi hija menor tiene tan solo 4 años, déjame decirle que la amo.

    – Tuviste 4 años para decírselo, tuviste muchos días libres, muchos cumpleaños, fiestas y momentos en que pudiste decirle a tu hija que la amas. ¿Por qué solo pensaste en tu hija? Preguntó la muerte.

    – Mi hijo mayor no me creería, y mi esposa, a ella no creo que le interese si la amo o no. Nos hemos distanciado mucho, pero mi niña, no hay día que entre yo por la puerta y no este ahí para recibirme con un beso. Respondió Daniel.

    – Deja de hablar ya se hace tarde. Interrumpió la muerte.

    – Está bien, ¿Sabes? Este momento hace que mucha gente haga conciencia de su vida, lástima que sea demasiado tarde. Dijo Daniel.

    Salieron ambos al patio, un extraño tren aguardaba en la calle y lo abordaron.

    – No todo es aburrido en el más allá, no te puedo decir lo que pasará al llegar, pero te propongo que juguemos ajedrez para matar el tiempo. Le pidió la muerte a Daniel.

    Con una sonrisa y una lágrima Daniel dijo: 

    – Que curioso, creí que no tenías sentido del humor.

    El juego inició. Daniel no se calmaba aunque comenzó ganando, consiguió un alfil y un caballo. Pero era obvio que eso no lo alegraba.

    La muerte le preguntó:

    – ¿A qué te dedicabas en vida?

    – Soy… es decir, era un simple empleado en una fábrica de calzado. Contesto Daniel.

    Muerte: – ¿Obrero?

    Daniel: – No. Trabajaba en la administración.

    Muerte: – ¡Ah! Supongo que tú te encargabas de ver si algo faltaba en producto o dinero.

    Daniel: – Si, en parte así era.

    Muerte: – No lo entiendo.

    Daniel: – ¿No entiendes qué?

    El que ustedes teniendo tantas cosas que hacer se encierran en el trabajo, se olvidan de los sentimientos, no les importan los demás, se vuelven egoístas y violentos, para que al final cuando llegó a visitarlos,  me muestren ternura, humildad, tristeza, miedo, e incluso lloren. ¿Por qué esperar a que llegue yo, si ya nada podrán hacer? Preguntó la muerte.

    – ¡No lo sé! Respondió Daniel.

    – En cambio yo, soy un simple peón, haciendo lo que debo hacer y nada más. Mientras ustedes son dueños de su propia vida, capaces de decidir que harán con ella, ¿y para qué? Si su peor decisión es desperdiciar su vida. Aseveró la muerte.

    – Te creí más cruel. Comentó Daniel.

    – Nada es lo que parece. Dijo la muerte.

    El silencio reinó por unos instantes mientras Daniel con una buena jugada ponía en jaque a la muerte.

    – Dime, preguntó la muerte. ¿Qué pensabas cuando te casaste?

    – Pensaba en ser feliz, en formar una linda familia, en formar parte de la sociedad. Contesto Daniel.

     Muerte: – ¿Y lo lograste? 

    Daniel la miro molesto y con un par de lágrimas escurriéndole, respondió:

    – ¿Es broma verdad? Me encontraste solo en mi cocina durante la madrugada, y te pedí despedirme de mi hija. Es obvió que no lo hice. Si hubiese mostrado más amor a mi familia la despedida no hubiera sido necesaria.

    Ya las lágrimas se habían secado del rostro de Daniel y de pronto exclamó suavemente, «¡Jaque Mate!»

    La muerte sonrió y dijo:

    – ¡Felicidades!

    Suspiró Daniel y respondió: 

    Es una pena que no sirva de nada, no me importaba ganar, de todos modos ya estoy aquí. Un simple juego de ajedrez no aleja mi mente de mi familia, de mis hijos, y de mi esposa.

    Las lágrimas brotaron de nuevo en el rostro de Daniel quien se cubrió el rostro con ambas manos. Y mientras el sollozaba la muerte exclamó: 

    – ¡Llegamos!

    Daniel jalo aire para calmarse, y al abrir los ojos estaba de nuevo sentado en su viejo sillón, se secó las lágrimas, eran las 6 con 45 minutos de la mañana. Y en lugar de gritar, ¡Estoy vivo! Cómo lo haría cualquier otro, salió al patio y dijo con voz tenue: 

    – Gracias.

    Caminó de regreso al interior de su casa, entró a la habitación de su hija, la tomó en sus brazos y fue donde su hijo dormía, le hizo cosquillas en los pies y le dijo:

    – ¡Hijo! Despierta que es domingo.

    – ¿Me despiertas para decirme que es domingo? Molesto replicó el muchacho.

    – No hijo, los desperté para decirles que los amo.

    «No esperes a jugar ajedrez o lo que sea con la muerte, mucho menos esperes pedir más tiempo. Hazlo ahora y dile a tus seres queridos que los amas.»

    Paz en sus corazones.

    Anónimo!!!

    Leído por ahí

    Créditos a quien corresponda Letras Góticas

  • Hombre pobre…hombre rico

    «El hombre más rico del mundo»

    Alguien le preguntó al hombre más rico del mundo,  «¿Hay alguien más rico que tú en el mundo?»

    Respondió: «Sí, hay una persona que es más rica que yo».

    Luego narró una historia.

    Fue durante el tiempo en que no era rico ni famoso. Estaba en el aeropuerto de Nueva York cuando vi a un vendedor de periódicos. Quería comprar un periódico, y al tenerlo en mis manos descubrí que no tenía suficiente cambio. Entonces dejé la idea de comprar y se lo devolví al vendedor. Le dije que no tenía el cambio.

    El vendedor dijo: «Te estoy dando esto gratis».

    Ante su insistencia, tomé el periódico.

    Casualmente, después de 2 a 3 meses, aterricé en el mismo aeropuerto y nuevamente me faltaba el cambio para un periódico. El vendedor me ofreció el periódico nuevamente. Me negué y le dije que no podía aceptarlo porque en esa ocasión tampoco tenía un cambio.

    Él dijo: «Puedes tomarlo, estoy compartiendo esto de mis ganancias, no estaré perdiendo». Tomé el periódico.

    Después de 19 años me hice famoso y conocido por la gente. De repente me acordé de ese vendedor. Comencé a buscarlo y después de aproximadamente 1 mes y medio de búsqueda lo encontré.

    Le pregunté: «¿Me conoces?»

    Él dijo: «Sí

    Le pregunté de nuevo: «¿Recuerdas una vez que me diste el periódico gratis?»

    El vendedor dijo: “Sí, lo recuerdo, te lo di dos veces».

    Le dije:»Quiero pagar la ayuda que me diste esas dos veces. Lo que quieras en tu vida, dime, lo cumpliré».

    El vendedor dijo: «Señor, ¿no cree usted que al hacerlo no podrá igualar mi ayuda?»

    ¿Pregunté por qué?»

    Él dijo: “Te ayudé cuando era un pobre vendedor de periódicos y ahora estás tratando de ayudarme cuando te has convertido en el hombre más rico del mundo.

    ¿Cómo puede tu ayuda igualar la mía?»

    Ese día me di cuenta de que el vendedor de periódicos era más rico que yo porque no esperó para hacerse rico para ayudar a alguien.

    La gente necesita entender que los verdaderamente ricos son aquellos que poseen un corazón rico, en lugar de mucho dinero. Es realmente importante tener un corazón rico para ayudar a los demás.

    Pienso que es muy fácil dar cuando nos sobra, lo difícil es estar presentes, aún sin tener mucho para dar.

    ¡Practica la compasión! 

    Hermosa lectura..🌟

    Sí sabes el nombre del autor, dímelo.

    ÁnGela Yóllotl Quetzalli.❤️‍🔥

  • Gracias

    Señor, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

    En este momento quiero darte gracias por todo aquello que recibo de TI.

    Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.

    Te agradezco por todo cuanto hice en este tiempo, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

    Gracias por las personas que amé, las amistades nuevas y mis amigos de siempre, los más cercanos a mí y los que están más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

    Pero, Señor, hoy también quiero pedirte perdón… por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

    Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho. Perdón por vivir sin entusiasmo.

    Por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora no te había presentado.

    Por todos mis olvidos, descuidos y silencios.

    Te agradezco y te pido perdón por lo que pueda acontecer en estos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivir.

    Hoy te pido por mí y los míos la paz, la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

    Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

    Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

    Abre mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y sea capaz de derramarlas a mi paso.

    Lléname de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.

    Danos un tiempo de Paz y enséñanos a repartir AMOR. Amén.

    — Desconozco su autor

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • Samurai

    Había una vez un samurái que era muy diestro con la espada y a la vez muy soberbio y arrogante.  

    De alguna manera, él se creía algo y alguien cuando mataba a un adversario en un combate y, por eso, buscaba continuamente ocasiones para desafiar a cualquiera ante la más mínima afrenta. 

    Era de esta manera como el samurái mantenía su idea, su concepto de sí mismo, su férrea identidad.

    En una ocasión, este hombre llegó a un pueblo y vio que la gente acudía en masa a un lugar. 

    El samurái paró en seco a una de aquellas personas y le preguntó:

    -¿Adónde vais todos con tanta prisa?

    -Noble guerrero -le contestó aquel hombre que, probablemente, empezó a temer por su vida-, vamos a escuchar al maestro Wei.

    -¿Quién es ese tal Wei?

    -¿Cómo es posible que no le conozcas, si el maestro Wei es conocido en toda la región?

    El samurái se sintió como un estúpido ante aquel aldeano y observó el respeto que aquel hombre sentía por ese tal maestro Wei y que no parecía sentir por un samurái como él. 

    Entonces decidió que aquel día su fama superaría a la de Wei y por eso siguió a la multitud hasta que llegaron a la enorme estancia donde el maestro Wei iba a impartir sus enseñanzas.

    El maestro Wei era un hombre mayor y de corta estatura por el cual el samurái sintió de inmediato un gran desprecio y una ira contenida.

    Wei empezó a hablar:

    -En la vida hay muchas armas poderosas usadas por el hombre y, sin embargo, para mí, la más poderosa de todas es la palabra.

    Cuando el samurái escuchó aquello, no pudo contenerse y exclamó en medio de la multitud:

    -Sólo un viejo estúpido como tú puede hacer semejante comentario.

    Entonces sacando su katana y agitándola en el aire, prosiguió: 

    -Ésta sí que es un arma poderosa, y no tus estúpidas palabras.

    Entonces Wei, mirándole a los ojos, le contestó:

    -Es normal que alguien como tú haya hecho ese comentario; es fácil ver que no eres más que un bastardo, un bruto sin ninguna formación, un ser sin ningunas luces y un absoluto hijo de perra.

    Cuando el samurái escuchó aquellas palabras, su rostro enrojeció y con el cuerpo tenso y la mente fuera de sí empezó a acercarse al lugar dónde Wei estaba.

    -Anciano, despídete de tu vida porque hoy llega a su fin.

    Entonces, de forma inesperada, Wei empezó a disculparse:

    -Perdóname, gran señor, sólo soy un hombre mayor y cansado, alguien que por su edad puede tener los más graves de los deslices. ¿Sabrás perdonar con tu corazón noble de guerrero a este tonto que en su locura ha podido agraviarte?

    El samurái se paró en seco y le contestó:

    -Naturalmente que sí, noble maestro Wei, acepto tus excusas.

    En aquel momento Wei le miró directamente a los ojos y le dijo:

    -Amigo mío, dime: ¿son o no poderosas la palabras?

    El relato cuenta que en ese momento el samurái comprendió cómo lo que para él eran simples palabras habían tendido la capacidad de alterarle más que muchos de sus anteriores contrincantes, y cómo también las palabras había tenido la capacidad de devolverle a un estado de equilibrio y serenidad como hacía tiempo que no conocía.

    En aquel momento, algo en su interior empezó a transformarse.

    De por ahí

  • La naranja

    Un caballero inglés anciano y ahora rico dice:

     “Había perdido a mis padres cuando era niño y a la edad de nueve años me habían enviado a un orfanato cerca de Londres.  Se sentía como una prisión.  Tuvimos que trabajar 14 horas por día, en el jardín, en la cocina, en los establos, en el campo.

     Así todos los días.  Solo hubo un día de celebración: El día de Navidad.  El único día que todos los niños recibieron un regalo: una naranja. Sin dulces, sin juguetes, además, se regaló la naranja sólo a aquellos que no habían hecho nada malo durante un año y siempre habían sido obedientes.  Esta naranja en Navidad representó el deseo de todo el año.

     Recuerdo mi primera Navidad en el orfanato.  Estaba muy triste.  Mientras los otros chicos pasaban al lado del director del orfanato y todos recibieron su naranja, tuve que pararme en una esquina del dormitorio. Este fue mi castigo por haber querido escapar del orfanato un día en el verano. 

    Después de la distribución de regalos, los otros chicos fueron a jugar al patio. Tuve que quedarme en el dormitorio todo el día.  Lloré y me avergoncé.  Me había puesto una manta en mi cabeza y yo estaba acurrucado debajo.

     Después de un rato escuché pasos en la habitación.  Aparté la manta y miré.  Era un niño pequeño de nombre William que se paró frente a mi cama, tenía una naranja en la mano derecha y me la tendía sonriente.  No entendí  Se contaron las naranjas, ¿De dónde podría haber venido una naranja extra?.

     Miré a William y a la fruta. De repente me di cuenta de que la naranja ya había sido pelada y, mirando más de cerca, todo se volvió claro para mí. Sabía que tenía que sostener esa naranja fuerte por qué no se abrió.  ¿Qué sucedió? Diez muchachos se habían reunido en el patio y habían decido que yo también tenía que tener mi naranja para Navidad. 

    Cada uno de ellos había quitado un diente de su naranja y las diez cuñas se habían ensamblado minuciosamente para crear una nueva naranja redonda y delicada.

     Esa naranja fue el mejor regalo de Navidad de mi vida. Me enseñó cuánto puede reconfortar la verdadera amistad.

    (Bruno Ferrero) de Tommaso Notarstefano