• Ser feliz es…

    Ser feliz es saber disfrutar de las cosas sencillas de la vida en el instante en que ellas suceden: una puesta de sol, un viento en la cara, el olor de la tierra después de la lluvia, el sonido del mar, el canto de un pájaro, el frescor de la lluvia después de un día sofocante, el abrazo de un amigo, el beso de quien tanto queremos, la compañía de quien es importante para nosotros, independientemente del lugar donde nos encontremos…

    Los que experimentan las cosas sencillas de la vida comprenden que en realidad se necesita muy poco para hacernos felices, aunque nos empeñemos en complicar las cosas.

    La verdadera felicidad proviene de la sabiduría que nos enseña a saborear las cosas mejores y más sencillas de la vida: lo que es bello para los ojos y cálido para el corazón…💕

    Aline Cristina Viani_✍️

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • Dejar ir…

    Deja ir a la gente que no está lista para amarte. Esto es lo más difícil que tendrás que hacer en tu vida y también será lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia.

    Sé que tu instinto es hacer todo lo posible para ganar el aprecio de los que te rodean, pero es un impulso que roba tu tiempo, energía, salud mental y física. Cuando empiezas a luchar por una vida con alegría, interés y compromiso, no todo el mundo estará listo para seguirte a ese lugar.

    Eso no significa que tengas que cambiar lo que eres, significa que debes dejar ir a las personas que no están listas para acompañarte. Si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a las que les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciéndoles tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y no todos son para ti.

    Esto es lo que hace tan especial cuando encuentras a personas con las que tienes amistad o amor correspondido. Sabrás lo precioso que es porque has experimentado lo que no lo es.

    Hay miles de millones de personas en este planeta y muchas de ellas las vas a encontrar a tu nivel de interés y compromiso. Tal vez si dejas de aparecer, no te busquen. Tal vez si dejas de intentarlo, la relación termine. Tal vez si dejas de enviar mensajes, tu teléfono permanecerá oscuro durante semanas.

    Eso no significa que arruinaste la relación, significa que lo único que la sostenía era la energía que solo tú dabas para mantenerla. Eso no es amor, es apego. Es dar una oportunidad a quien no lo merece! Tú mereces mucho más.

    Lo más valioso que tienes en tu vida es tu tiempo y energía, ya que ambos son limitados. A las personas y cosas que le des tu tiempo y energía, definirá tu existencia. Cuando te das cuenta de esto empiezas a entender por qué estás tan ansioso cuando pasas tiempo con personas, actividades o espacios que no te convienen y no deben estar cerca de ti.

    Empezarás a darte cuenta que lo más importante que puedes hacer por ti mismo y por todos los que te rodean, es proteger tu energía más ferozmente que cualquier otra cosa. Haz de tu vida un refugio seguro, en el que solo se permiten personas “compatibles” contigo.

    No eres responsable de salvar a nadie.

    No eres responsable de convencerles de mejorar.

    No es tu trabajo existir para la gente y darles tu vida!

    Te mereces amistades reales, compromisos verdaderos y un amor completo con personas saludables y prósperas. La decisión de tomar distancia con personas nocivas, te dará el amor, la estima, la felicidad y la protección que te mereces.

    Atribuido a Anthony Hopkins

  • TE NECESITAS 

    TE NECESITAS 

    No te das la importancia que mereces,

    y vas dejando que la vida pase, 

    y para ti no hay tiempo casi nunca,

    y nunca te regalas un detalle. 

    Y corres, por la prisa de los otros,

    y llegas a tu vida siempre tarde,

    y va pasando el tiempo, y va pasando,

    y vas envejeciendo en el paisaje.

    Y no se te pregunta por tu risa,

    que se fue diluyendo con la tarde.

    Y siempre los demás, y para cuándo

    una cita contigo en cualquier parte.

    Te necesitas más de lo que piensas

    y nunca te detienes a escucharte,

    y tienes tantas cosas que decirte,

    pero no te pareces importante.

    Y siempre tú después, y siempre luego,

    y siempre, para ti, más adelante.

    Y siempre tú detrás, y siempre nunca,

    y el tiempo, que se va sin esperarte.

    Queda contigo en un lugar hermoso,

    lleva una flor para identificarte,

    y cuéntate la historia de tu vida,

    ya verás como vas a enamorarte.

    Porque no hay como tú nadie en el mundo,

    porque en el mundo, como tú, no hay nadie.

    Y siempre los demás, y siempre luego,

    y vas envejeciendo en el paisaje.

    Y nunca tus asuntos lo primero,

    y déjalo pasar que no hace falta,

    y acaso el mes que viene, si se puede.

    Y el tiempo, que te agacha la mirada.

    Y tú, cuando los años lo permitan,

    y tú, cuando esta crisis un día pase,

    y tú cuando se pueda en otra vida,

    y tú nunca jamás de los jamases.

    Y el tic tac del reloj en tu muñeca,

    y vas envejeciendo en el paisaje.🌹🌹

    Magdalena García Blesa.

  • Seguir juzgando…?

    La persona que te insulta no conoce su grandeza.

    La persona que te roba no conoce la abundancia.

    La persona que te envidia desconoce su belleza.

    La persona que te juzga se siente culpable.

    Sólo puede darte lo que tiene para sí misma.

    Cuando eres feliz ofreces alegría.

    Cuando eres abundante multiplicas la abundancia.

    Cuando te amas celebras la belleza de los demás.

    Descubre tu luz y la luz de los otros dejará de insultarte.

    No se siente amenazada la rosa cuando las margaritas florecen, no lloran las margaritas porque los claveles existen.

    ¿Acaso no es una fiesta vivir en un jardín? ¿Preferirías ser una flor en el desierto?

    La belleza de la persona que tienes a tu lado es un regalo que te da la Vida para que recuerdes lo amado que eres.

    Contempla la belleza en la naturaleza, en la música, en la danza y te sentirás agradecido.

    La Gratitud llega con la comprensión de saberte amado.

    Todo lo que das, es una extensión de lo que crees ser.

    El egoísta da poco porque vive en la carencia.

    No hay mezquinos que vivan sin temor.

    ¿Cómo juzgar al que se siente carente? ¿Cómo condenar a quién ya se ha condenado?

    Detrás de un mísero regalo hay alguien que se siente miserable.

    ¿Si conoces el tesoro que habita en tu corazón por qué ofrecerías una ofensa?

    Detrás de todo ataque hay alguien que se siente débil.

    El ataque es en realidad una petición de Amor.

    Ofrece siempre Amor pues Amor es lo que Eres …

    WEB

  • 𝗟𝗢𝗦 𝗕𝗢𝗧𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗠𝗜 𝗠𝗔𝗗𝗥𝗘

    𝗟𝗢𝗦 𝗕𝗢𝗧𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗠𝗜 𝗠𝗔𝗗𝗥𝗘

    Deshacer la casa de tus padres es el siguiente escalón a enterrarlos, un duro trago que se hace con una mezcla de ternura, emoción y tristeza infinita.

    Es rescatar recuerdos, encontrar pequeños tesoros que no recordabas o que ni siquiera sabías que existían.

    Te sientes como un ladrón abriendo cajones cerrados con llave, como un intruso que husmea en intimidades ajenas.

    Encuentras tu propio pasado, recuerdos de infancia, la tuya, la de tus padres, incluso la de tus abuelos, mezclados con trazas de tus propios hijos, fotos, dibujos “para la mejor abuela”, tarjetas…. Podrías pasar días, semanas, quieres terminar de organizarlo pero también quieres que nunca acabe, que continúe como metáfora de aquel primer cordón umbilical, como esa última oportunidad de sentir su olor, todavía en los armarios llenos de sus ropas.

    En una de esos ratos de lágrimas y de sonrisas, encontré los botones de mi madre, un enorme regalo para la imaginación y la reflexión. He pasado dos tardes clasificándolos, mirándolos, casi mimándolos y al final dejando plasmada su existencia en esta foto como un homenaje a la mujer excepcional a muchos niveles que fue mi madre.

    Pero muchos de sus atributos son comunes a una generación de mujeres, aquellas que fueron niñas de la guerra y la posguerra pasando hambre y miedo, adolescentes y jóvenes con una educación limitada (“ser médico es de hombres”), mujeres siempre a la sombra y tutela primero de padres y luego de maridos (la generación que ni siquiera podía abrir una cuenta en el banco o tener una propiedad si no era con un varón) pero excelentes economistas que eran capaces de ahorrar, de dirigir familias numerosas, fantásticas cocineras, cuidadoras dedicadas, maestras de vida.

    Mujeres que individualmente no han hecho historia pero que como generación trabajaron para levantar un país en ruinas y para que sus hijos fuéramos mejores y tuviéramos más que ellas mismas. Unas luchadoras.

    Los botones de mi madre me han contado muchas cosas; he encontrado el pasado familiar en formas varias y materiales diversos: cuero, nácar, metal, madera, plástico….; leo historias en botones de los años 50 que reconozco en una foto amarillenta de mi abuela, los de las trenzas infantiles, ropa de fiesta, de batas de estar en casa, los del uniforme de gala de ingeniero agrónomo de mi padre, de las camisas de los babis del colegio, botones minúsculos de ropitas de bebé, botones forrados….hay cientos de botones, algunos preciosos, otros horribles.

    Resulta que en mi casa nunca se tiraba un botón, cuando una prenda se jubilaba, se guardaban los botones y se hacía trapos con la tela. Un eterno “por si acaso” y un constante “esto ha costado dinero”.

    Y en estos cientos de botones leo el salto generacional e intuyo cómo hemos cambiado y quizás, lo que hemos perdido.

    Lo que no sé es cuantos botones faltan, cuantos realmente fueron de utilidad, cuales se injertaron en otra prenda; la bolsa solo tiene los que nunca llegaron a ver más vida que la foto en la que ahora quedan inmortalizados. Y es que al final, la vida quizás sea solo eso, una enorme bolsa de botones.😥 💕

    Créditos al autor _✍️ 

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • Tus hijos no tienen la culpa…

    Tus niños no tienen la culpa del mal día que tuviste. 

    Tus niños no tienen la culpa de los problemas con tu pareja. 

    Tus niños no tienen la culpa de tus frustraciones ni de los malos ratos en tu trabajo.

    No tienen la culpa de que se haya roto el condón o fallado la píldora anticonceptiva. No tienen la culpa que tú no te hayas cuidado con responsabilidad.

    Tus hijos no tienen la culpa de las heridas de tu infancia. De tus penas, de tus miedos. De tu corazón roto.

    Ellos llegaron para sanar, para enseñarte a amar de una manera que no imaginaste jamás.

    Llegaron para darle un significado a tu vida que tal vez antes no tenía. Para enseñarte a ser fuerte y resiliente. 

    Para enseñarte a luchar y salir adelante todos los días.

    Es nuestra obligación como mamás/papás, darles una infancia ESTABLE, SANA, TRANQUILA, mágica, contenida en besos, abrazos y presencia.

    Nos equivocamos, es cierto. 

    Tropezamos y nos caemos, pero debemos saber limpiarnos las heridas y pedir perdón.

    Aprender a ser mamás/papás cada día no es fácil. 

    Debemos luchar contra nuestro cansancio, penas, temores, situaciones no resueltas.

    Seamos mamás/ papás presentes, cariñosas, ocupadas y preocupadas con y para nuestros hijos. 

    Es el trabajo más importante, el que deja huellas: formar personas. Personas de bien.

    En ellos quedará el amor que pusimos en este camino durante su infancia. Eso es lo único, lo que queda. Ellos se merecen todo nuestro respeto y mucho AMOR.

    Desconozco al autor.

  • No tienes idea del…

    PODER QUE TIENES.

    Tienes el poder de comunicarte con los Árboles, con los Animales, Insectos, con el Aire, con la Tierra. Puedes comunicarte con todo, pues todo está conectado contigo.

    Tú también tienes ese poder, tú también puedes comunicarte con tus Ancestros y pedirles que te guíen, ellos están esperando que lo hagas.

    Pídele a tu Espíritu que te revele lo que deseas saber. Pide a tu Guía Espiritual que eres tú mismo y te ayudará. Eres un Ser Maravilloso, tienes un poder inmenso, no tengas miedo a comunicarte, ¡toda esa energía yace dentro de tu plexo solar esperando a que la desates!

    Aunque no sea lo que te enseñaron y te dé miedo cambiar tus creencias, tus patrones mentales, aunque el dogma intente bloquearte, es momento de que salgas de la caja de pensamientos que construyen tu «realidad» ilusoria.

    Tú tienes el poder de sanar y sanarte, no dejes que el miedo al qué dirán te prive de tus poderes. Ya basta, sé libre, rompe las cadenas que te atan de una vez por todas, brilla, resplandece.

    Tú eres un Maestro de la Luz, de la obscuridad y de la verdad, tú creas tu realidad, tú eres el nuevo humano, usa tu poder, llena de luz a Gaia. Lleva luz y verdad a todo aquel que la necesite, vive como un maestro que es lo que realmente eres.

    Date cuenta, tú eres la energía del «YO Soy Y DE LA VERDAD».

    Rompe tus cadenas, tu nombre cósmico es conocido en el otro lado del velo y eres inmensamente amad@ y protegid@ por un ejército de la verdad que no descansa ayudándote en tu trascender hacia los Reinos Superiores de Conciencia.

    Somos libres, somos sanación, somos luz!

    Gracias Gracias Gracias.

  • No les digas…

    No les digas…

    No les digas.. que sabes lo mucho que vales…

    No les cuentes… que No tienes miedo de caer… porque aprendiste a levantarte sóla… más fuerte… más rebelde y más valiente…

    Qué no se enteren que descubriste que la libertad es Maravillosa… que abriste las alas… las desempolvaste y levantaste el vuelo…

    No les digas… que aprendiste a elegir y ya no te conformas con que te elijan…

    Qué eliges y si te equivocas… vuelves a elegir…

    Ni se te ocurra mencionar que descubriste que Tú Felicidad depende sólo de tí y no de otras personas…

    No les digas que decidiste borrar de Tú vocabulario la palabra compromiso… que ya basta de deberes… es hora de Disfrutar los derechos… que ahora mandan las ganas y no la obligación…

    No les cuentes que te sabes hermosa sin necesidad de que te lo digan… qué No necesitas que te bajen la luna… que te la bajas solita… si eso es lo que se te antoja…

    No les digas nada de ésto…

    Sólo importa… que Aprendiste a Amarte… Aceptarte… Valorarte… Respetarte y Perdonarte

    Emiliano V

  • De una madre…

    Querido Santa:

    Te escribo esta carta con una crayola roja que mis hijos dejaron, en el reverso de un recibo que tengo que pagar, durante una clase en línea de ellos…  pues quien sabe cuándo volveré a tener un poco de tiempo libre en los próximos 20 años…

    Creo que he sido una buena madre durante todo el año. He corregido, alimentado, llevado, traído y cuidado a mis hijos cada vez que lo han necesitado. 

    He visitado en infinidad de ocasiones sus escuelas, tiendas y super mercados por ellos… y he visto sus películas muchas más veces de las que he visitado al estilista. 

    He forrado libros, he hecho vestidos para muñecas, reparado juguetes, limpiando manchas en ropa y paredes cientos de veces. También he vestido calaveritas de halloween, preparado «n» bolsitas de dulces y elaborado algunas piñatas, sin dejar pasar que éste año adopté muchas profesiones y oficios: asistente, maestra, niñera, cocinera, repostera, estilista, enfermera, carpintera y hasta electricista…

    Pensaba que quizás, ya que no te he pedido nada en los últimos años, esta Navidad podrías traerme porfa algunas cositas. 

    Aquí tienes mis deseos:

    Me gustarían una nueva cabeza que no doliera tanto y unos brazos delgados pero que fueran lo suficientemente fuertes como para apartar a mis hijos de malas compañías.

    También quisiera una linda cabellera, ya que en algún lado perdí la mitad de la que tenía, por ahí del séptimo mes de embarazo de mi ultimo embarazo… (Mis hijos al parecer salieron con el doble, creo que parte es mío jajaja).

    En el aspecto práctico, quisiera un muñeco que hable y diga, «Sí, Mamá» para ayudarme en mi autoestima como madre, junto con tres jeans que me hagan ver bonita y sean cómodos, ahhh  y  se abrochen con facilidad.

    También me gustaría una grabación de monjes tibetanos cantando «Lávateeee los dientes» y «Levántenseeeee en éste momentoooo» ya que mi voz parece estar fuera del alcance auditivo de mis hijos y puede ser escuchada sólo por los vecinos.

    Sería maravilloso si hicieras que dejaran los berrinches y recogieran su cuarto sin necesidad de que mi cara cambie tanto de color.

    Si fuera tarde para encontrar todo esto, quisiera al menos el tiempo suficiente para cepillarme los dientes y peinarme en la misma mañana, o el lujo de sentarme y comer tranquila la comida caliente.

    ¿Sería demasiado pedir que pudiéramos llamar «verdura» a los chetos? Me ayudaría a tener la conciencia en paz con respecto a la alimentación.

    Bueno Santa, el timbre de la voz de mis hijos me indica que terminó mi tiempo. Quizá mis hijos querrán que les devuelva su crayola. 

    Que tengas buen viaje y recuerda limpiar tus botas antes de entrar… a este bendito piso se le nota toda la suciedad. Puedes comerte las galletas que te dejamos en la mesa, pero cuidado con dejar migas.

    Con cariño!!!

    PD: ¡Ah!… otra cosa, puedes anular todos mis deseos con tal de que hagas que mis hijos crezcan feliz, sanos y se conviertan en una persona exitosa y de bien.

    Una última petición: ¿¿¿habrá manera de que no crezcan tan rápido??? Por favor

    Créditos a quien corresponda_

    #5MinutosdeReflexionypensamiento

  • Evolucionar

    Cuánto más te ames, menos amor necesitarás. Por lo tanto, al no necesitarlo, no construirás ni sostendrás relaciones conflictivas.

    Sólo vendrán a tu vida personas de luz y sabiduría, y si no fuera así, se marcharán rápidamente.

    Al no necesitar amor te expresarás siempre como deseas y seguirás a tu corazón todo el tiempo, ya que no tendrás miedo al rechazo, ni al juicio, ni a la soledad, ni a la carencia o al abandono.

    Como tu corazón estará lleno de ti, sentirás que el mundo entero es más pequeño.

    Sentirás que el mundo está dentro de ti y no tú dentro de él.

    Todo lo disfrutarás en su justa medida.

    Saldrás al cine, a cenar, harás deporte y otras actividades, pero nada, absolutamente nada, te dará un placer mayor que cuando cierras los ojos y sientes ese amor en tu corazón; ese amor que te ganaste tras años de sanar y aceptar tus heridas; tras años de permanecer en silencio; tras años de hacer lo que viniste a hacer a este mundo sin distraerte: evolucionar

                                  Louise Hay