• A cerca de los sueños

     
    A pesar de ser  algo tan cotidiano, desde el inicio de los tiempos  los sueños no dejan de ser un misterio para los humanos.
    Como es un tema tan vasto y misterioso para nosotros, podemos conjeturar y hacernos preguntas, que aún no podremos contestar con absoluta certeza. Eso mismo nos abre un campo infinito de posibilidades. Se dice que son el inconsciente y el subconsciente los que de alguna manera se abren paso para llegar a nuestra conciencia, y que es bajo la forma de símbolos que quieren comunicarse con nosotros.
    De ahí que los sueños a veces nos resulten indescifrables o sin lógica aparente.
    Podemos ver que hay un contenido manifiesto que está relacionado con lo que acontece en cada vida y que de alguna manera aflora en los sueños, y un contenido latente, que podrían ser esas imágenes aparentemente sin sentido que suele intercalarse y que son como destellos del inconsciente. No obstante, siempre nos hemos preocupado por interpretarlos, aun sabiendo que cada persona debe basarse en las experiencias de su propia vida para intentar comprenderlos.
    Tratemos el asunto que tratemos siempre es bueno plantearse preguntas, como por ejemplo, ¿qué soñarían los hombres primitivos? Tal vez en ellos se dieran  sueños de contenido manifiesto, solamente…
    Otro misterio: suele suceder que si estamos obsesionados con algún problema, encontremos la solución a través de un sueño o tengamos una inspiración que cambie el sentido de nuestra vida. Sigue el Gran Misterio del Ser y del Universo. Todo es magia a nuestro alrededor y pocas veces nos damos cuenta de ello.
    María Elena Diveiro

  • Dos hermosas alas

    La primera vez que estuve en Ashla, asistía a un curso de masaje Metamórfico, me lo comentó una amiga y fuimos las dos.

    A mi derecha se sentó una mujer que no conocía, nunca nos habíamos visto. 

    Mientras la profesora impartía la parte teórica, la mujer desconocida se acerco a mí y susurrándome al oído me dijo: Tienes dos hermosas alas ¡Vuela!
    Me quedé perpleja mirándola, ella no sabía que desde hacía un tiempo, mi caballo de batalla era conseguir ser libre. 

    Esa frase me hizo pensar tanto… Yo buscaba fuera, exigía que la libertad me la diera “el otro”. Me llevó años comprender que si esta mujer lo había visto, es que estaba en mi interior. Bendita mujer, bendita Ashla y bendito Metamórfico que me dio la clave para conquistar desde dentro mi libertad.

    Donde me llevó el masaje, os lo digo otro día… 
           

    Soledad Castro

  • La llama violeta

     El conocimiento de la existencia de esta Llama nos resulta un instrumento de gran valor a los efectos de avanzar más rápidamente en el Sendero, puesto que es la Llama de la transmutación y el perdón. Por lo tanto, es la Llama de la libertad, la que nos libera de ataduras tan pesadas como los odios, los rencores, los prejuicios…

    Cuando invocamos a la Llama Violeta con el deseo firme de perdonarnos y perdonar, y con la verdadera intención de corregir nuestros errores, su actividad es infalible. Sentimos que nos proporciona la sensación de habernos liberado de las ataduras de conductas irrelevantes. Nos libera a nosotros y libera al mundo en general.

    Cuando la invocamos, podemos llamar a la acción a toda su Jerarquía, que es la del Rayo violeta, y solicitar su aplicación sobre una situación específica. Si lo hacemos con espíritu generoso, sincero y altruista, su acción es mágica realmente.

    La verdadera intención del corazón es lo que va a determinar el grado de acción de la energía violeta. Continuará…

    María Elena Diveiro

  • Mi primera vez

    Me sentía inquieto e inseguro, hacia pocos días que había asistido al Nivel II de la técnica de “Canalización de Energía Universal” y aunque me habían dicho que ya estaba en condiciones de practicar y debía hacerlo, algo en mi interior impedía que diera el paso. Tal vez fuese el temor al ridículo, o al posible efecto o no, de la Técnica en cuestión. (Hay que tener en cuenta que mi formación técnica siempre ha estado relacionada íntimamente con la ciencia, pues durante años me dediqué a la informática y mas concretamente a la ingeniería de sistemas). 


    A lo que vamos, durante un corto intervalo de tiempo que a mi me pareció mas largo que una “mili”, mi duda se concretaba entre: <me ofrezco… o lo dejo como si no fuera conmigo>.

    Pudo mas mi sentido de la responsabilidad. Ademas, se trataba de dar sentido a los cursos y al tiempo dedicado. Así que pregunté mirándola a los ojos:  

    ¿Le duele?, ¿quiere poner su mano sobre la mía?, conozco una técnica que seguro logrará que se sienta mejor. 

    La acompañaba un hombre recio que calzaba una boina bien asentada, por la edad que representaba pensé que debía haber nacido antes de que se inventara la televisión. Pero lo que captó mi atención sobremanera fueron sus manos. ¡Que manos!, ¡Eran enormes!, seguro que no había dejado de trabajar duro desde que dejó de mamar. 

    El de las manos y la boina estaba sentado en medio de los dos. Yo solo la miraba a ella y Ella le miró a él como pidiendo permiso. Él, imperceptiblemente, apenas movió la cabeza asintiendo. Yo sudaba. Tengo que aclarar (porque me parece un dato relevante), que estábamos en la sala de espera del consultorio medico de la Seguridad Social.

    Me he pillado el dedo con la puerta de la cocina.

    Apenas supe qué más decía. Levanté mis manos dejando hueco para que ella pusiera la suya entre las mías, me olvidé de la boina, hice una inspiración profunda según las normas y cerré los ojos un rato. En mi interior el chacra 7 machacaba mi tranquilidad y mientras pensaba como ponerle la mano en dicho chacra teniendo al acompañante al lado, se abrió la puerta y fue llamada por el Doctor.

    Quité mis manos y cuando levanté la cabeza y la volví a mirar pude comprobar el cambio en su rostro. Donde antes había dolor, ahora una sonrisa ocupaba todo el espacio de la sala, dijo una única palabra que a mi me conmovió tanto como para ir buscando desde entonces a quien poder ayudar.

    Fernando

  • “El conocimiento nos hace libres”

    Descubrir y aceptar que tu manera de ser es genuina y que tanto tus talentos como dificultades forman parte de un plan perfecto que te trasciende y te conecta con tu Ser interno, a la vez que sobrecogedor, te hace único, única.

    Cuando te conoces, puedes comprenderte y comprender que el otro, tu madre, amigo, hijo, tiene el mismo proyecto sagrado de vida que tú, solo que él o ella quizás, aún, no lo sabe. Que tú lo sepas, permite que tu mirada hacia el otro, cambie.
    Ir revelando tu carta natal te abre a la experiencia de saberte co-creador@ de tu destino y de la influencia transformadora que tienes en él.
    La Astrología psicológica en combinación con el Coaching, enlaza el plano material con el espiritual, lo cotidiano con lo trascendente en una alianza de tiempo presente.

    (del curso de Psicología Astrológica)

  • El contacto con la naturaleza…

    …FACILITA EL ENCUENTRO CON UNO MISMO

    Estar en contacto con la tierra, los árboles, el aire limpio, los pájaros  y demás seres en libertad nos ayuda a calmar nuestra mente. 

    Si  nos permitimos caminar en silencio, sintiendo el movimiento del cuerpo ante cada pisada, respirando armónicamente, enfocando  la atención en ese instante y abriéndonos a las percepciones; entraremos en un espacio que nos permitirá encontrarnos con nosotros mismos y desde ahí disfrutaremos de nuestros sentidos; los aromas que el bosque nos regala, la luz siempre cambiante, los sonidos que la vida genera  y la brisa del aire en nuestra piel. 

    Si nuestra caminata discurre por un espacio con agua, el movimiento y el sonido de éste preciado elemento nos ayudará a soltar cansancio tanto a nivel físico como mental y emocional. 

    Realizar una inmersión consciente en los parajes naturales  es una experiencia  renovadora a todos los niveles, físicamente realizamos un ejercicio completo y muy saludable y emocionalmente soltamos la carga que acumulamos para llenar ese espacio con sensaciones renovadas. 

    Te invitamos a que en tu próxima salida a la naturaleza te permitas desconectar de tu móvil y prestes atención a lo que sucede a tu alrededor, probablemente te fijes en la forma de algún árbol o en el conjunto de un bosque y percibas la sinergia que hay entre los seres vegetales, que al mismo tiempo prestan sus estructura y alimento a los pájaros, las hormigas, los gusanos y otros animales. 

    La vida en el bosque tiene muchas y variadas formas, desde el musgo y los líquenes pasando por las plantas aromáticas y/o  medicinales hasta los frutos y las bayas y un largo etc. 

    Observar una flor, su perfecta armonía, una mariposa o una mariquita es lo que hacíamos de niños, regresar a esa atención disfrutando de ese momento irrepetible nos generará un momento de calma y desconexión. 

    Agradezcamos a la naturaleza toda la vida que genera y cuidémosla porque es nuestro hogar y el de las generaciones venideras. 

    Ángela Aguilar 

  • Mi experiencia con
    la Técnica Metamórfica

    Mi llegada a esta técnica fue de casualidad. Tras recibir una sesión, se activó en mi interior un deseo de aprender rápidamente los secretos y forma de aplicarla. La oportunidad se me presentó en un curso que María Jesús Aguaron dio en ASHLA hace ya once años…

    Al acabar el curso empecé a ofrecer a las personas de mi entorno la posibilidad de recibir sesiones de «Técnica Metamórfica», el éxito fue tal que tuve que habilitar una habitación con camilla, exclusiva para este fin.

    El recibir estas sesiones supone estar dispuestos a retomar el timón de nuestras vidas y romper los bloqueos energéticos que se forman en nosotros a nivel físico, mental o emocional, desde el periodo prenatal hasta hoy.

    Esta técnica no es un masaje, es un tratamiento a nivel energético disfrazado de masaje.

    Después de cada sesión somos otra persona, el ritmo de «metamorfosis» es distinto en cada uno, nosotros no debemos imponer el número de sesiones ni la frecuencia. Hay personas que solo irán un día, o porque con una sesión es suficiente, o porque no quieren evolucionar en su vida actual, siempre hay que respetar y no juzgar las decisiones que toman. 

    Nosotros no somos quien para ello, solo somos catalizadores de la energía vital de las personas a las que tratamos y no debemos opinar sobre sus decisiones sobre SU VIDA.

    Como desarrollo de esta técnica estoy dando también el «Masaje Celular”. Consiste en tratar directamente los chakras en la columna vertebral, en vez de los puntos reflejos de la columna en pies, manos y cabeza.

    Al tratar los chakras logramos que una pequeña vibración entre más directamente a las células de los órganos y que se vaya extendiendo por nuestro interior, disolviendo bloqueos y reactivando nuestra energía vital.

    Los resultados han sido muy satisfactorios, muchos me han comentado que es el complemento ideal a la técnica metamórfica, que con esta nueva práctica queda completa.

    Sigo con la misma ilusión del principio, cada día aprendo más de las personas que vienen a recibir tratamiento, y no pierdo ocasión para hablar y recomendar esta técnica que es sencilla, muy humilde, parece mentira que con masajes en los pies, manos y cabeza, y ahora también en la espalda se pueda producir una transformación en nuestras vidas a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

    Julio Garcia

  • Un jueves de meditación

    Llegué a Aslha muy cansada, ya había gente colocándose en la sala… No me apetecía hablar, me senté en una de las primeras sillas y cerré los ojos para relajarme. Esperé y desconecté del murmullo. 

    Empecé a sentir muy suavemente la vibración de los cuencos de cuarzo, transparentes, había empezado la meditación.

    El sonido comenzó a hacerse más fuerte, llenó todo mi espacio interno. En mí, no quedó ni una sola célula que no vibrara en una sutil, delicada y armoniosa danza al ritmo vertiginoso de los cuencos y las manos que les hacían vibrar. Me dejé llevar, los sonidos me abrían a experiencias extrañas y placenteras.

    Solté el control de mi consciencia, lo dejé en manos de nada, porque nada había ni sentía, sólo un estar en la respiración, vacío, silencio, oscuridad, nada… en esa nada me perdí, me sentí, me quedé… tan solo mi respiración y unas preguntas: ¿Quién soy? ¿Quién respira?

    Perdí el sentido del tiempo. De pronto más silencio, los cuencos ya no se oían, volví a sentir mi cuerpo sentado en una silla. No sé qué había pasado, ni  pregunté nada, ni  hallé respuesta a mis preguntas, pero un inmenso gozo interior me hizo sonreír. 

    Abrí los ojos, alguien comenzó a recoger las sillas. No habría podido compartir ni explicar lo que sentía. Sólo quería disfrutar de esa experiencia única y gozosa, que se quedara marcada e impresa para siempre. La vibración de los cuencos al unísono con mi respiración, seguían resonando en mi mente y en mi corazón.

    Llené mi cuerpo con una profunda inspiración dando Gracias, cogí mi bolso y salí a la calle, feliz.   

      Toñi